En esta edición, serán 56 los camiones que se disputarán el título de la categoría. Al estar ausente el vigente campeón Kamaz, el próximo 31 de diciembre arrancará una carrera en el desierto saudí en la que todo es posible.
En el siglo XXI, los Países Bajos y la República Checa ya
tuvieron ocasión de plantar su bandera en la cima de la prueba. Los Países
Bajos se presentan con Janus van Kasteren, ganador del W2RC, como uno de sus
representantes; y la República Checa, con Martin Macik y Aleš Loprais como
bazas principales para hacerse de nuevo con la victoria.
Basta echarle un vistazo rápido al palmarés para recordar
que la categoría camiones se ha visto claramente dominada por pilotos rusos
desde hace algún tiempo; sirva de ejemplo los cuatro primeros puestos de la
general final el pasado mes de enero. Puesto que las condiciones de admisión al
Dakar deben someterse a los reglamentos internacionales sobre los deportivos
rusos, los camiones acostumbrados a aspirar solo a algún puesto de honor se convierten
ahora en favoritos. En este contexto, asistimos a un nuevo reparto de cartas en
la pugna por el título, en la que pueden participar un gran número de equipos,
principalmente repartidos entre el clan neerlandés y la escuela checa.
Al término de la edición de 2022, dos neerlandeses se
alzaban como quintos y sextos, por lo que figuran ahora como favoritos. Uno de
ellos es Janus van Kasteren, cuya rápida ascensión no ha pasado desapercibida:
sexto en 2021 y quinto en 2022, el jefe de filas del equipo Team De Rooy
aspirará al podio, aunque Martin Van den Brink también sabe que se le presenta
una oportunidad de oro para destacar en lo más alto, al igual que a su joven
hijo Mitchel. Sin embargo, el líder del país del camión podría ser Kees Koolen,
cuya conducción se ha ido perfeccionando a lo largo de la temporada de W2RC, en
la que ha terminado a la cabeza. Uno de los pocos pilotos de la historia del
Dakar que ha completado la prueba en todas las categorías tomará la salida con
el número 500, que le señala como competidor al que seguir de cerca. La
delegación de los Países Bajos también puede contar con Richard de Groot,
Pascal de Baar o Ben Van de Laar que podrían dar la sorpresa y subir al podio.
En el clan checo la concentración de talento es igual de
impresionante. A primera vista, el aspirante más convincente sería Martin
Macik, clasificado en cuatro ocasiones entre los siete primeros en las últimas
cinco ediciones (cuarto en 2021). Por su aire joven, su eficacia y ambiciones
parecían pasar algo desapercibidas. Sin embargo, sus metas son ahora más
elevadas que nunca con su nuevo camión Iveco, desarrollado en sus talleres. La
victoria es el objetivo que se ha marcado su compatriota Aleš Loprais, tercero
en el último Dakar africano (2007). El sobrino del seis veces campeón Karel
Loprais, fallecido pocos días antes de la edición 2022, presenta también un
expediente honorable en los últimos años (quinto en 2019 y 2021), razones más
que suficientes para creer en una victoria en Damman al volante de su camión Praga.
Por su parte, en la República Checa los partidarios de Buggyra Racing creen
fervientemente en las opciones de los Tatra de Martin Soltys (10º en 2021) y de
Jaroslav Valtr (8º en 2016). Pero, al final, no habrá sitio para todos en el
podio.
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